368616854_678771637613825_271956523065566770_n

LAS CONSECUENCIAS DEL FRÍO EXCESIVO EN EL APRENDIZAJE ESCOLAR

De acuerdo al decreto 548 del Ministerio de Educación, las salas deben tener al menos 12° C. Y no es capricho, sino que tiene notable incidencia en la calidad de educación que estamos entregando.

08 de julio de 2024 PrensaHuala
62522813_10156568822088337_8452798145959559168_n

De acuerdo al decreto 548 del Ministerio de Educación, las salas deben tener al menos 12° C.

Una temperatura que, ya siendo baja, no se cumple en todos los establecimientos del país. ¿Qué implica que las salas de clases estén congeladas? ¿Qué efectos tiene en los estudiantes?

Además del malestar físico y el riesgo de enfermedades, estudiar en un espacio helado tiene una consecuencia incluso peor: afecta el proceso de aprendizaje de los niños, niñas y jóvenes.

Michelle Olguí, psicopedagoga y jefa de Proyecto de la Educación 2020, señala que desde la neurociencia —que estudia las funciones del cerebro— se ha comprobado que los ambientes empobrecidos, ya sean fríos o poco iluminados, sí inciden negativamente en los niños y niñas.

Lo anterior ocurre porque “se activa el sistema de alerta y se elevan los niveles de estrés, lo que afecta los procesos cognitivos que están a la base del aprendizaje”, explica Olguí y añade que “con temperaturas bajas, las necesidades básicas fisiológicas y de seguridad se ponen en riesgo, los niños se desconcentran, no atienden a la clase y comienzan a tener una necesidad constante de moverse como mecanismo para subir la temperatura. Y cuando lo hacen, a veces los profesores los echan de la sala por inquietos”.

La nota completa aquí: http://ow.ly/Padg30oWtRm

Lo más visto