VINOS DE CEPAS POCO CONOCIDAS Y QUE VALE LA PENA PROBAR

Un bebedor de vino promedio no sale de sus tres o cuatro variedades preferidas. Algunos apuestan por elegir siempre el mismo y hay otros, aunque difíciles de encontrar, que prueban, algo no difícil en un país como Chile, donde la variedad de etiquetas abundan.

El arte del vino y los licores maridaje Emol 28 de enero de 2018
Vinos nuevos

Aún así, para los chilenos el carménère y el syrah son las cepas preferidas a la hora de beber, junto con aquellas botellas con costo de menos de $10 mil pesos.

Y no salimos de ahí. Al carménère y al syrah se suman el cabernet sauvignon, el merlot, el chardonnay y el sauvignon blanc, formando un abanico de seis variedades. Esto a pesar de que se supone que en el mundo hay unas 10 mil variedades distintas de uva y 1.300 con las cuales se hacen vino.

Los números son grandes y, desde ya, probarlas todas puede ser una tarea más que difícil, pero hay que partir con algo y lo hacemos con estas cinco cepas que son de fácil búsqueda en Chile. De hecho, la primera tuvo un pequeño lanzamiento hace unos días.

Cesar Noir (Romano)

Se dice que esta era la cepa del César durante el Imperio Romano. El estudioso de los vinos, Álvaro Tello, cree que esta variedad llegó a Chile entre las décadas de 1930 y 1940 y siempre ha sido considerada como menor al punto que Manuel Rojas la designó como “uva de mérito”, que servía para borgoña de segunda y tercera categoría.

Pero la novedad, y la idea de que tan importante como la uva es el proceso de preparación del vino, es que en Chile han apostado por esta cepa. Se dice que el reconocido enólogo Pablo Morandé trató sin mucho éxito de incluirla en su portafolio, pero es Casa Donoso -de la mano de Felipe Ortiz- la viña que más ha persistido en esta cepa.

Desde 2015 tiene circulando a Sucesor Romano, el que nace de media hectárea enclavada entre sus cuarteles de otras cepas, y hace pocos días lanzó su cosecha 2017.

Portugais Bleu

Muy consumida en Europa del Este, sólo habían a 2015 2,82 hectáreas plantadas de esta cepa en Chile. Según el Sag, son tres las regiones que la tienen (V, VII y VIII), y sólo dos viñas han vinificado con ella: Cancha Alegre y Viña Carmen.

Tinta y de origen Austriaco y Alemán, esta cepa es la tercera más plantada en Austria, aunque se encuentra principalmente en las regiones de Renania, el Palatinado y la Baja Austria.

Principalmente producido como un vino tinto simple y ligero, que se caracteriza por un cuerpo fresco y suave, lo que lo hace perfecto para maridar con comidas como las chilenas: cerdos, carnes y mucho sabor.

Grenache (Garnacha)

Esta variedad es popular en España y una parte de Francia, y es elaborada principalmente por casas pequeñas, que se están enfocando en darle un peso distinto a este nombre.

Y en Chile está empezando a popularizarse. De hecho, las casas que usan esta  variedad

Hace sólo unos días Patricio Tapia mencionó al RHU 2013, que ensambla syrah, garnacha y petite sirah, como uno de los tintos que está llamado a convertirse en un clásico.

Tannat

Es la cepa emblema de Uruguay y, aun así, en Chile se cuentan con los dedos de una mano las hectáreas que hay plantadas con fines comerciales.

Los tannat son vinos que pueden evolucionar fácilmente un par de décadas, y uno de los emblemas de su producción en nuestro país es Odfjell tiene Orzada, que en sus dos ediciones (2013 y 2014) es 100% orgánico.

Con siete y ocho años, respectivamente, la botella de 2014 contiene un caldo rojo rubí profundo y tiene aromas muy intensos, aunque es fresco al tomar.

¿Cómo tomarlo? La recomendación es con carne, principalmente cordero.

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