UA-114415166-1

“NADIE DICE VOY A JUGAR AL BOXEO, COMO SE JUEGA AL GOLF O AL FÚTBOL”

"A diferencia de la mayoría de otros deportes, su intención básica es producir daño corporal al oponente"

Opinión Internet 16 de agosto de 2019
hqdefault

Suena la campana. El árbitro da inicio al combate. Dos boxeadores chocan sus puños en señal de respeto. El silencio inunda la bancada de aficionados que presencian el combate. La tensión se nota en el aire. Todos los allí presentes son conscientes de la relevancia del acto. Da comienzo el único deporte que, según Manuel Alcántara, no se juega. “Nadie dice voy a jugar al boxeo, como se juega al golf o al fútbol”, asegura el poeta malagueño. Lo único que se juega en el boxeo es la integridad física de los contendientes. Y por eso sus detractores son rotundos: el boxeo no debería ser deporte, mucho menos cultura.

El debate se acrecienta con el devenir del boxeo en las últimas décadas. Nos alejamos ya mucho de la típica estampa de película en la que un grupo de obreros industriales escuchan la velada alrededor de una radio en un bar o en la casa de alguno de estos. Los nuevos medios han matado la emoción de esperar a que el narrador te describa el uppercut o la derecha del boxeador que habita tu esquina predilecta.

No es difícil encontrar personas a favor y en contra de considerar el boxeo cultura de masas, aunque mucho más polémica resulta la consideración de si es o no un deporte.

Los detractores del boxeo están respaldados por la Asamblea Mundial Médica, acaecida en Venecia allá por 1983, en la que sentenciaron: “El boxeo es un deporte peligroso. A diferencia de la mayoría de otros deportes, su intención básica es producir daño corporal al oponente. El boxeo puede ocasionar la muerte y produce una incidencia alarmante de lesión cerebral crónica.

Por esta razón, la Asociación Médica Mundial recomienda que el boxeo sea prohibido.” Se dictaron también una serie de pautas que cumplir hasta que se prohibiese el boxeo, entre las que se encontraban implementar revisiones médicas periódicas a los púgiles, mejorar las condiciones de los cuadriláteros y zonas de entrenamiento o asegurar la presencia médica en las veladas.

El colegio británico de médicos ha pedido en varias ocasiones por su parte al Parlamento que al menos supriman los golpes en la cabeza y rechazan rotundamente denominarlo deporte: “cuando se denomina deporte a un ejercicio violento que consiste en golpear deliberadamente al contrario en la cabeza y los ojos. Hay tragedias ocasionales, pero el problema es que los golpes que recibe la cabeza producen un deterioro grave, se van acumulando y ningún tratamiento soluciona el problema.”

Te puede interesar