REFLEXIONES SOBRE EL TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN RESPECTO A LA NIÑA PRESUNTAMENTE SECUESTRADA.

No parece que datos o situaciones personales deban ser ventilados casi con morbosidad a través de algunos medios.

La columna de A. Faúndez V. Por: Alejandro 07 de febrero de 2018
prensa_amarillista

Nadie puede quedar indiferente ante la situación de la chica de 11 años presuntamente secuestrada.

Pero pareciera que el caso no se trata como debiera.

No parece que datos o situaciones personales deban ser ventilados casi con morbosidad  a través de los medios.

Por ejemplo, se entrega un tipo de  información que no parece necesaria para ayudar a la niña, y tampoco para esclarecer los hechos y aunque así fuera, no parece corresponder dársela a los medios.

Y algunos  han utilizado lo informado con fines de periodismo propio de la prensa amarilla.

Parecen olvidar que es una niña, y que tiene derechos.

Parecen olvidar que su situación debe tratarse con altura de miras y con la necesaria discreción.

Y me parece  que en este caso no se han respetado los derechos de la niña.

La información se debe dar a conocer, pero las escabrosidades, los detalles innecesarios, solo son alimento para un grupo de personas que no están con la niña de verdad, sino que están con curiosidad malsana por el hecho.

Informemos, pero hagámoslo respetando a las personas, resaltando lo realmente importante y no aquello que solo apunta a la sobreexcitación emocional de un público que se alimenta de este tipo de detalles.

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