HOMENAJE A BAEZA I : SAMUEL BAEZA REYES, UN ESCRITOR SILENCIOSO.

Cultura 29 de noviembre Por
El reciente fallecimiento de don Samuel Baeza Reyes (1947-2017) no dejó a nadie indiferente. Desde sus adherentes políticos, simpatizantes deportivos o simplemente amistades, hasta sus más descerebrados detractores, tuvieron alguna palabra para distinguir algún aspecto de la vida de “don Samuel”,

El reciente fallecimiento de don Samuel Baeza Reyes (1947-2017) no dejó a nadie indiferente. Desde sus adherentes políticos, simpatizantes deportivos o simplemente amistades, hasta sus más descerebrados detractores, tuvieron alguna palabra para distinguir algún aspecto de la vida de “don Samuel”, y poder decirla en la hora de su partida. Y así fueron recordando sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Nº8 de Hualañé o en el Instituto Nacional de Santiago, sus estudios universitarios en Literatura, sus clases en la UTAL, su experiencia como empresario en el Molino Hualañé, su filiación política y servicio público tanto como concejal o alcalde de Hualañé, su actividad como dirigente deportivo y un largo etcétera con el que podríamos llenar varias hojas en papel o en computador.

Pero, quizás no muchos han puesto atención en una faceta poco conocida y tal vez una de las más querida por don Samuel, la faceta de escritor. Era sabida su afición a las letras y en especial a la poesía, pero pocos se enteraron que hubo una época en donde fue columnista y crítico de libros para diferentes diarios. Fue así como indagando llegamos a algunos artículos que se conservan en la Biblioteca Nacional Digital de Chile, los que datan principalmente de los años setenta.

En ellos encontramos elaborados textos en donde, por lo general, emite una crítica bien aguda acerca de la obra de escritores de la región. Por ejemplo, en 1973 escribe para el diario La Prensa de Curicó sobre el poeta licantenino Augusto Santelices: “Con un aire de sabiduría plena y con un tono grave y doctoral ( un amigo) me dice: es un poeta regionalista, luego viene un largo suspiro que denota el “enorme esfuerzo intelectual desplegado para dictar esa sentencia”. Se refería a la poesía de Augusto Santelices.” A lo que comienza a discrepar de tal afirmación: “¿Es este el caso de la poesía de Augusto Santelices? Categóricamente no. Cierto es que en la poesía de don Augusto se manifiesta claramente el contacto y la vivencia del poeta con el paisaje y la naturaleza de la costa curicana, pero por esa razón no se puede decir que sea regionalista. (…) En todo caso lo importante es el valor universal que encierran los versos (…) y en Augusto Santelices, esa concepción es profunda: “En medio de náuseas, de fábrica, de ruido/de sobacos, de football, de jadeos./¿A dónde voy, a qué desierto sin estrellas, hacía qué noche muerta?” Para luego preguntarse: “¿Es eso regionalismo? (Augusto Santelices: ¿Poeta Regionalista?, por Samuel Baeza Reyes. Artículo diario La Prensa de Curicó, 29 de julio 1973, archivo Biblioteca Nacional Digital)

Luego encontramos otro artículo fechado en 1974 y catalogado por el propio diario como escrito “exclusivo para La Prensa”. En éste, con un lenguaje mucho más filoso y evidenciando su postura, política y filosófica, frente a los acontecimientos que en el país sucedían, se refiere a Guillermo Blanco y una entrevista que don Samuel consiguió con el galardonado escritor chileno nacido en Talca, y en relación a su reciente libro editado “ El evangelio de Judas”(1972), que, como señala don Samuel de su propio puño, es: “ el último boom literario nacional”.

Sin embargo, antes de entrar en la conversación con Guillermo Blanco, empieza señalando lo mucho que extraña los artículos que el novelista talquino dejó de escribir en revistas de circulación nacional: ”Mientras tanto, los amantes de la palabra escrita y los no tan amantes, esperábamos ansiosos sus publicaciones periódicas; exquisitos artículos aparecidos en un diario y en una revista de nuestro país. Con avidez y voracidad, cual apetitoso manjar puesto en mesa, lo devorábamos una, dos, tres veces. El artículo así lo exigía, especialmente los aparecidos en “ésa revista” ya que es aquí donde se nos revela el Guillermo Blanco literato y sus artificios lingüísticos. Artículos hermosos y simples, llenos de vida (algo que mucha falta hace a la literatura contemporánea, donde existe un promedio excesivo de técnica), donde la palabra fluye cual manantial cristalina y diáfana envuelta en la mágica nube de su carácter sugerente.” Las palabras de don Samuel siguen creciendo en desarrollo y elucubración al describir el entorno que rodea a Guillermo Blanco, previo encuentro con la entrevista: “ Me recibió en su oficina, en medio de un teclear incesante y despiadado de una máquina de escribir. Timbres de ambiente, de citófonos, de teléfonos, incrementaban este clima dantesco. Tratamos de evadirnos del lugar. Lo logramos.” Ahora, su artículo entra en la razón de ser de este encuentro, indagar en la motivación que tuvo Blanco para escribir la novela del momento, “El evangelio de Judas”. Y así se explaya: “ Respecto a lo que “es”, yo diría una bofetada, o mejor dicho un puñetazo dado en pleno rostro a mercaderes que profanan el nombre de Cristo apropiándose de una doctrina y mistificándola en favor de grupos políticos y de las teorías sociales y económica de las cuales ellos rinden culto.”  Palabras simplemente lapidarias. Y don Samuel continúa. “El propósito (…) la búsqueda de una verdad que a través de la historia de la humanidad y, hoy día más que nunca, ha tendido a oscurecerse debido al uso y abuso que muchos han hecho de la palabra de Cristo. Desgarrador intento por recuperar su imagen de aquellos que han pretendido invocar su nombre llevando en una mano el evangelio y en la otra el garrote.” Enfático y conmovedor visión del libro más aun considerando los tiempos que vivimos en el siglo 21. Palabras contemporáneas y muy vigentes. Y para cerrar, escribe: “ Para Blanco el Cristianismo es Armonía. No se puede, entonces, utilizar la doctrina para vencer, para someter, para sojuzgar. Existiendo un vencedor y un vencido habrá injusticia, puesto que cualquier seto que emprenda el vencedor hacia el vencido será arbitrario y … Cristo no es injusto ni arbitrario.”  ( Guillermo Blanco, por Samuel Baeza Reyes. Diario La Prensa de Curicó, 4 de junio de 1974. Archivo Biblioteca Nacional Digital.)

Podríamos continuar con otros artículos que encontramos, con críticas muy interesantes sobre las obras de autores como Matías Rafide, Juan Lorenzini o Samuel Maldonado, pero con estos ejemplos es más que suficientes para destacar el lado más literario, intelectual y hasta filosófica de Samuel Baeza Reyes. Registros que afortunadamente han sido atesorados como material de consulta para quien lo desee, contribuyendo con esto, además, al merecido reconocimiento que en la hora de su ausencia se le debe sumar a don Samuel, la de también ser un escritor, aunque sea un escritor silencioso.